viernes, 25 de abril de 2014

SELFITIS: EL NUEVO FENÓMENO QUE SE APODERÓ DE LAS REDES SOCIALES

Me imagino que muchos de ustedes, ya estarán algo familiarizados con este nuevo término que en los últimos meses se ha vuelto tan común entre los cibernautas del mundo entero.
Para aquellos que aún no saben muy bien el significado del sustantivo, se los aclaro.
Un selfie es, -en una palabra-, un autorretrato.
El término se usa por lo general en el mundo de Internet para referirse a una fotografía de autorretrato que se publica en línea, por lo que es muy común encontrar infinidad de selfies descarriados, en blogs, redes sociales e Instagram.
El selfie típico, es una persona sosteniendo la cámara o dispositivo móvil, a lo largo de su brazo, con el objetivo apuntando a sí mismo, por lo que la foto incluirá, parte del brazo y eso dejará en evidencia que se trata de un autorretrato.
Conforme se han popularizado más en las redes sociales, los selfies se han ido sofisticando, al punto que algunos no incluyen la cámara o móvil que tomó la fotografía.
Sin embargo, La Asociación Americana de Psiquiatría (APA), realizó una clasificación de los trastornos derivados de esta práctica e increíblemente hay varios tipos, que según el grado de delirio que pueda padecer el selfimaniaco, la patología alcanza su punto álgido, en la medida que su víctima lo permita y no pueda controlar tal impulso.
Sin embargo (y desde mi punto de vista), nada de esto debería molestarnos si a ver vamos.
Qué importa publicar mil fotos de uno mismo y hacerlas rodar por las redes sociales, si tal práctica no perjudica a nadie. Si consideran que esta aseveración es falsa y creen que por el contrario es abrumador tener que ver -obligatoriamente-, 5000 fotos de una misma persona, con muecas ridículas y en posiciones irrisorias, creo que lo más aconsejable sería, pues borrarla de la lista de amigos y aniquilarla -virtualmente hablando-.
Fuera, se le hace cruz y raya a quien no hace más que tomarse millones de instantáneas y voilá. Cambio y fuera.
Sin embargo, surge un detonante y es, cuando también a esta persona que eliminó sin compasión al -selfista patológico con problemas graves de identidad y de alter ego-, también le molesta todo aquel que se ufana, escribiendo y mostrando de formas variopintas, los lugares que recorre por el globo terráqueo, convirtiéndose en un adicto que necesita congelar cada ínfimo momento y con eso me refiero, a cada acción que implique movimiento y cambio de paisaje.
Esto puede ser, desde que le echa Baygón a la casa, en el instante que la abandona para que no se le llene de repugnantes alimañas (que se aprovechen de la ausencia de sus huéspedes), hasta el recorrido en el taxi que los llevará hasta el aeropuerto y finalmente, en todos los espacios que puedan ser capturados por el objetivo de la cámara del celular.
Estoy segura que para este individuo sería inconcebible que quienes estamos en su lista de amigos, nos perdamos cualquier detalle de su rocambolesco viaje, por mínimo que sea.
Sabemos que la meta del selfista -refiriéndome a todos los rubros que dicho término comprende-, es subir las fotos a las más afamadas redes sociales, sin importar si ya la gente está "deselfisperada" de verlo posando con su inigualable núcleo familiar.
También pues, y a quien dicha actividad pueda irritarlo, de nuevo le aconsejo fusilar con una escopeta el nombre y apellido de la personita en cuestión y ser feliz lo que le reste de vida. Me sigue importando cero, porque insisto que no es para tanto.
Pero una vez más, resulta que este personaje de tiras cómicas, tampoco tolera a quienes envían miles de solicitudes de juegos, de cumpleaños (esto hablando por mi es una agonía), de mensajes de felicitación por cuanto evento se suscite, condenando todas esas apariciones y haciendo quedar al "selfista-egocentrista-roba cámara y showsero", como un verdadero frívolo, que no tiene nada relevante que aportar a su comunidad de seguidores.
Por lo que entonces, sólo me quedará recomendarle al insufrible aquel, que no sólo se aparte de las "enredaderas sociales", sino que una vez que se declare un completo anti social, entienda que el concepto de selfista, -si tanto lo irrita y no se aplica a él-, sí debería aplicársele, el de intransigente, intolerante, inflexible, fanático, testarudo, exigente, terco, pertinaz, sectario, tozudo y obcecado.
Selfie? no creo, para mi gusto, debería tener más "self-control" sobre sí mismo, procurando ser más llevadero y más "selfless", a ver si deja de bramar por todos los rincones, cuán harto está de "las estupideces de la gente".

Por cierto, sigo luchando a brazo partido, para dejar de pertenecer al grupo de los insufribles...



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